domingo, 15 de octubre de 2017

Crónica Southern Culture On The Skids (13-10-2017)


Southern Culture On The Skids. Razzmatazz 3 (Barcelona).

Después de 8 años sin visitar España, los Southern Culture On The Skids han vuelto con una gira de ocho fechas. Vienen presentando su álbum The Electric Pinecones. Este trabajo sin duda nos sorprendió a la mayoría de seguidores, ya que su sonido es principalmente psicodélico rompiendo bastante con lo anterior.

Definir a los SCOTS, como también se les conoce, es complicado, ya que mezclan muchos estilos, desde Rockabilly, canciones con fuerte influencia de los Cramps, Garaje, Surf… Sus canciones hablan de granjas, comida y cultura sureña de la que hacen una mezcla de apología y mofa. Escuché una anécdota sobre este grupo en la entrevista que les hicieron en el programa El Sótano de Radio 3. Los SCOTS aparecen en la banda sonora de la película Perdita Durango y la banda cree que Álex de La Iglesia movió algunos hilos para que pudieran venir a España la primera vez, allá por el año 1994.


Nunca había estado en la sala 3 de Razzmatazz. Es un local pequeñito, el concierto se vio bien, ya que no hay las típicas columnas que impiden la visibilidad. Lo único negativo es que hizo muchísimo calor. Aparecieron en el escenario y Rick Miller, el cantante y guitarrista, llevaba su sombrero, una americana abierta y una camiseta del gran Link Wray. A la batería tocando de pie, David Hartman, y al bajo, con su peinado sesentero, Mary Huff.

Empezaron haciendo un tributo a Link Wray con la canción “Skullbucket”. Los SCOTS se formaron en el 85, por lo que tienen mucho repertorio. De las que tocaron, me gustaron especialmente “69 El Camino”, aquí me recuerdan a los Cramps; “Soul City”, “House Of Bamboo” y algunas del nuevo álbum como “Dirt Road”, cantada por la bajista. El concierto me pareció muy bueno, destacando al virtuoso Rick Miller a la guitarra. Tocaron, incluyendo los bises, una hora y media, rematando la faena con un cover de Link Wray, “Jack The Ripper”.

Carlos RH.

domingo, 8 de octubre de 2017

Crónica Ruts DC en Chester (5-10-2017)



Ruts DC- Bite Back. The Live Rooms (Chester). £ 16.5

Posiblemente los Ruts DC son uno de mis grupos favoritos de punk clásico que aún continúan en activo detrás de los SLF y los Upstarts. Y no solo porque todavía estén en la brecha, sino porque aún continúan grabando y sacando cojonudos discos, como es el caso de su último trabajo hasta la fecha, el Music Must Destroy, un álbum que con cada oída que le he ido pegando, me ha ido gustando más. Así, ese jueves puse rumbo a Chester pero no en tren, ya que había huelga, por lo que me pillé el autobús. Los trabajadores/as del equivalente a la Renfe de aquí andan en pleitos con su empresa porque para 2020, hay un plan para reducir la plantilla, o sea, despidos!!!

Bite Back

Volviendo al concierto en sí, los Bite Back fueron los teloneros y curiosamente, fueron anunciados el mismo día del bolo por la mañana. Ellos ya tocaron con los Ruts DC hace unos años en Liverpool y, como ya apunté en la crónica que hice en su momento (leerla aquí), fue la primera ocasión en que los vi como cuarteto. Tras cinco años desde entonces, han asentado su formación a la par que han ido sacando nuevos y buenos temas poco a poco. Su repertorio se basa sobre todo en su último disco autoeditado hasta la fecha, RetroHate, manteniendo del que fuera su primer CD únicamente creo el “Strip It Down” y un par de temas más que precisamente han regrabado de nuevo para el RetroHate. Aunque se encontraron un ambiente un tanto frío (con mesas y sillas puestas atrás de la pista, por lo que la gente se apalancaba ahí), cumplieron bien y estuvieron en su línea. Al tener dos chicas en la formación, me gusta cuando meten coros. 


Tras ellos, los Ruts DC no se demoraron mucho en salir. Aun siendo jueves, no estuvo mal la entrada y me pareció que fuimos unas 200 o 250 almas esa noche. Ruts DC comenzaron a ritmo de la roquera “The Vox Teardrop” y, acto seguido, cayó la de “SUS”, canción más lenta pero muy chula que versa sobre una ley que permite a la policía parar y registrar a cualquier persona que ellos piensen que es sospechosa de algo, por lo que ya sabéis, arbitrariedad a la vuelta de la esquina. Los grandes “éxitos” de los Ruts/Ruts DC son bastante moviditos, pero la banda cuenta a su vez con numerosos temas más tranquilos que también parten la pana. Aunque a mucha gente les lleguen a aburrir un poco, a mí me encantan. 


Así, el grupo fue intercalando canciones más rítmicas con otras más en plan medio tiempo y, por supuesto, con su buena dosis de punk-reggae también como no podía ser de otra manera. El LP The Crack junto a los primeros singles de la banda llevaron casi todo el peso del setlist, digo “casi”, porque está claro que los Ruts DC no solo viven del pasado y al tener un último disco tan guapo, pues metieron hasta un total de 6 canciones de él (no pasar por alto por favor la impresionante “Kill The Pain”). Pero bueno, los temas que fueron más celebrados fueron sin duda los más antiguos, léase “West One (Shine On Me)”, “Something That I Said”, "Jah War", “I’m A Rut”… y, por supuesto, “Babylon’s Burning” y “Staring At The Rude Boys”. Sabida es la historia de los Ruts y las dos grandes “bajas” que han sufrido hasta la fecha. Al malogrado de su cantante original, Malcolm Owen, le dedicaron si no me equivoco la de “It Was Cold”, mientras que al malogrado guitarrista Paul Fox le dedicaron, si mal no recuerdo, la de “Love In Vain”. 


Al no ser los Ruts DC una banda de esas con la que “pogueas” todo el rato, no tenía pensado ducharme otra vez tras el concierto. Pero cuando había movimiento lo había a base de bien y yo no pude resistir la tentación de meterme en el mogollón... Y por ello, y por caerme una birra "voladora" en todo lo alto, al final me tuve que duchar a eso de las 2 de la mañana ya que llegué hecho un guiñapo. El trayecto hasta casa fue largo y como desde el 1 de octubre me está pasando, al no estar “allí” vivo permanentemente enganchado al móvil, al Twitter/Facebook y a todos los periódicos digitales habidos y por haber siguiendo la angustiosa y esperanzadora a la vez, situación catalana. Pase lo que pase, espero que tanto España como Catalunya estén más cerca de ser Repúblicas, aunque todo pinta bastante complicado en mi opinión. Ya sabemos quiénes ganaron en el 39…